30 de gener, 2006

Un poema




La noche última


De madrugada tengo miedo

nuestras manos enlazadas.

Tus ojos...

un interrogante al vacío

No consigo mirarte.

Apagada la luz,

sucumbo sola al horror

de esta batalla perdida.

Mi alma se rinde ante el espanto.

Ignorantes,

tres sombras y una herida.

Sigue la vida...

sin tu presencia


todo es hostil y vacío.

Escondida,

confinada en la celda del dolor

de esta cárcel de rabia e impotencia

quedo, sueño imposible,

buscando la noche del bolero,

la gota de llanto

de aquella canción

Derrotada,

mi mente ovillada

desafía el caos.

Enhebraré saetas candentes,

hilvanaré conceptos

Y, puntada a puntada,

terminaré - Penélope forzada-

tejiendo la vida.

¡Sobreviviré por ti!


Arare

6 comentaris:

charruita ha dit...

wow...amiga! que poema!
me dejó un nudo en la garganta
te juro que me encantó!
...sin palabras me dejaste...
un abrazo!
te quiero un montón de veces más de lo que te quería ayer...te admiro!

posd. cuando tengas tiempo escribime lo que te pedí sobre tu opinión de la Lucía...me interesa saber tu versión.

Almond ha dit...

Salido de muy adentro...
escrito sin levantar la mano del papel...
conmovedor...

Un abrazo

Almond

Carlos ha dit...

Puntada a puntada escribes, y extraes del llanto silencioso algo más que una imagen nebulosa a la que nos tiene acostumbrado el dolor por el dolor, te sitúas al mismo nivel del estremecimiento, y eso denota una sensibilidad bien armada. Sigue.

IGNACIO ha dit...

No hay alma derrotada
que sobreviva,
desafiante al caos
desafiante al dolor,
entre sueños imposibles
que no sucumban
a las palabras.
¡Vaya otra faceta!
Entretejiendo sensibilidades.

Arare_ ha dit...

¡Pues yo sobreviví, amigo ignacio! (igual lo que no es igual para todos es el grado de derrota)... o aquello del Ave Fénix :) gracias por tus palabras.

Carlos, doy gracias a los dioses por ser capaz (todavía) de estremecerme. Y puntada a puntada pienso seguir tejiendo la vida... también en forma de palabras.

Almond, el mejor piropo literario que me pueden decir es que sea capaz de conmover. Gracias, amiga.

Charruita, Victoria... yo prefiero que me quieras a que me admires, reina mora! Gracias también a ti.

anngiels ha dit...

Buen poema, uno escribe con el último aliento, pero tambien desde el úlimo aliemto comienza a sobrevivir, y no es facil, como a veces no es facil escribir lo que se siente.
fue un gusto leerte

anngiels